Rescate Emotivo

Rescate Emotivo

El Matador la estaba pasando mal en Rosario, perdía por 1 a 0 y Central pudo aumentar con un penal que Javi García le tapó a Abreu; sin embargo, sobre el final del partido apareció Pablo Vitti para decretar el empate a 1, en Arroyito.

Con la necesidad ya imperiosa de lograr convertir las pocas llegadas que se propone, llegó el Matador para cerrar la 7ma fecha, ante un rival que transita un presente complicado debido a sus últimas tres derrotas consecutivas. Además de la lógica necesidad de convertir y sumar de a tres a Tigre se le superponen las lesiones, esta vez tuvo que quedar afuera de la convocatoria Matías Pérez García, pieza vital para la creación del juego de los de Alegre.
Llamó poderosamente la atención como desde el arranque el local monopolizó las reglas del juego y atacó con todos sus alternativas a un Tigre, que como todo el encuentro se abroqueló demasiado atrás. Así fueron llegando las chances para abrir el marcador por parte de Central, con la participación del “Chino” Luna y un movedizo Walter Acuña.
El Matador intentó con frecuencia lanzando pelotazos hacia los de arriba, que en soledad hacían lo que podía. Tanto Ariel Nahuelpan como Pablo Vitti, chocaban y perdían la posesión de la redonda con facilidad.
Las emociones llegaron todas en el complemento. Con la misma tesitura que en el primer acto, los dirigidos por Fabián Alegre permitieron que los locales se acercasen demasiado al arco de Javi García, y tanto fue el cántaro a la fuente que finalmente se rompió. Cuando el reloj marcaba los 18 minutos de la segunda parte, un centro desde la izquierda cayó en la cabeza del lateral izquierdo canalla, Paulo Ferrari, quien con un frentazo marcó la diferencia.
Minutos más tarde llegó el penal en contra, sancionado por el juez Darío Herrera, quien vio agarrón de Erik Godoy a Walter Acuña. El recién ingresado Sebastián Abreu fue el encargado de rematar desde los 12 pasos y Javi García el encargado de desviarlo.
Con el resultado en contra el Matador intentó salir de su refugio aunque con tan pocos recursos como ideas, con jugadas inconexas y aisladas. Pero como el futbol es un deporte donde la lógica de vez en cuando se olvida de firmar el presentismo, Tigre logró salvar la ropa sobre el final.
Cuando faltaban sólo 5 minutos para que el telón cayera en el Gigante de Arroyito, Pablo Vitti capturó un pase de Nahuelpan y remató al arco cuando ingresaba al área, con tata suerte que su disparo se desvió en su marcador, y terminó entrando por elevación por sobre la humanidad del golero Caranta.
El empate final simplemente significa un punto, que es poco en comparación con la preocupación que circula en torno al juego del Matador, del cual se sale con trabajo y con actitud, esa que mostró el equipo de a ratos durante esos últimos minutos en Rosario, para rescatar un punto emotivo.

LA FICHA DEL PARTIDO

Redacción: Fernando Viale
Fotos: Carlos Borgonovo
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