UN TRIUNFO INDISCUTIBLE

Tigre-Quilmes

UN TRIUNFO INDISCUTIBLE

Se esperaba un triunfo así. Tan claro, tan convincente, con tan buen juego. Un triunfo indiscutible. Un tres a cero que podía haber sido mayor, porque  desde el inicio mismo del partido hasta el último instante, Tigre buscó permanentemente el arco contrario.

La derrota del sábado pasado en Mendoza frente a Godoy Cruz, había dejado dudas con respecto al rendimiento del equipo. Había perdido bien y hoy se presentaba la oportunidad no solo de revertir esa imagen, sino también de dejar en el camino a un equipo como Quilmes, con urgencias, pero que venía de seis partidos invictos y no parecía un mero trámite. Tampoco lo fue el partido, pero la superioridad de Tigre echó por tierra lo bueno que venía mostrando el cervecero. El equipo de Troglio se afirmaba en el buen trabajo que mostraba desde el medio campo con el manejo del balón siempre bien administrado por Alexis Castro, cada vez más jugador de primera división, y los buenas combinaciones con Diego Morales y el juego de Tigre que llevaba peligros por los costados del ataque. Se desenganchaba el pibe Sosa, Galmarini llegaba al ataque con criterio y se generaban situaciones de peligro claro.

El gol se venía venir pero hasta los 32 minutos se hizo desear. Una nueva escalada del pato por la derecha el centro al corazón del área y la aparición fulminante del indomable Chino Luna, hoy goleador del campeonato, para cambiar el rumbo del balón con un cabezazo hermoso que dejó sin chances al arquero Rigamonti. Uno a cero y más que merecido.

Pero el matador quería más y seis minutos después, un centro desde la izquierda ejecutado por Uribarri, Sosa que la baja de cabeza y Pucho Castro que la domina entrando al área chica y con un remate alto pone a Tigre dos goles arriba. Más que merecido el resultado. Nada para discutir y mucho para aplaudir en el rendimiento del equipo.

Nada cambiaba en el desarrollo del segundo tiempo. Jorge Rodríguez reemplazaba a Morales, lesionado (desagarro en el gemelo) y a los pocos minutos se retira lesionado el goleador, afuera el chino que le deja el lugar a Ramón Mierez, pre seleccionado para el juvenil sub 20. Quilmes intentaba y no podía crear peligro. La tranquilidad de los dos goles le permitían al equipo de Troglio manejar el partido casi a su antojo. La velocidad que le imprimían desde la salida del medio campo, tanto Castro como Iñiguez y Sosa, le permitían a Tigre llegar con peligro, en los pies de Fede Gonzalez y Mierez. Varias chances para aumentar, que fueron perdidas por muy poco. El arquero quilmeño se revolcaba ante cada tiro de peligro. Parecía sellado el dos a cero pero en el descuento, el despliegue de Fede González tuvo su premio cuando definió alto sobre la salida del arquero y el tercer gol que marca el final.

Un gratificante triunfo de Tigre, por su juego, su dominio y sobre todo porque no dejó pasar estos partidos que de local no se pueden dejar escapar.

 

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