TODO UN PALO

ARZURA-PORTADA.NOTA.POST

TODO UN PALO

El Matador no pudo repetir el buen juego que venía mostrando hasta el momento y terminó cayendo por 2 a 1 ante un Newell’s superior. Con el penal convertido por Ariel Nahuelpán, Tigre se había puesto en ventaja en el inicio del segundo tiempo, pero no pudo aguantar la reacción del local que terminó dando vuelta el resultado con goles de Ponce y Banega. Esta vez no salieron las cosas y el futbol quedó en deuda.

 

Más allá del buen juego ante Boca, en Victoria, durante la fecha pasada, al Matador le faltó temple para llevarse el partido adeudando el gol por eso es que el encuentro ante Newell`s suponía el desafío de plasmar lo bueno de su juego en el arco contrario.

Lo cierto fue  que el encuentro disputado en el Coloso Marcelo Bielsa no fue nada parecido al jugado en el José Dellagiovanna. En el primer tiempo el conjunto que dirige Fabián Alegre se mostró tan cauteloso como titubeante. El mediocampo ya no conquistaba la pelota como se esperaba y los delanteros no conseguían lastimar. Los de Lunari aprovecharon ese quedo futbolístico del Matador para capturar la redonda y disponer de las mejores chances para abrir el marcador ante un Tigre con poca claridad y maniatado ante un rival superior.

El segundo tiempo cambió y fue ahí donde llegaron las emociones; con un Tigre al acecho y con más movilidad gracias a las triangulaciones entre Lucas Wilchez, Gabriel Peñalba y Kevin Itabel se logró inquietar al local. Cuando pasaron solo 3 minutos del complemento Lucas Wilchez enarboló una excelente jugada personal, que comenzó en la mitad de la cancha y terminó dentro del área leprosa, cuando fue derribado por Gabriel Heinze, en un claro penal. El disparo desde los 12 pasos fue ejecutado por Ariel Nahuelpán, quien con un zurdazo colocado venció a Nahuel Guzmán y decretó el 1 a 0 para Tigre.

Lamentablemente la alegría tan solo duró 5 minutos ya que una ráfaga de Newell’s logró poner al Matador contra las cuerdas. Primero fue un cabezazo de Ezequiel Ponce, que a los 9 minutos de esa segunda etapa puso el empate transitorio; y 7 minutos más tarde un lejano bombazo, que partió desde la derecha de Ever Banega, puso a los de Rosario en ventaja.

El resto del partido estuvo sumido en un pozo que protagonizaron el nerviosismo y poca claridad de los dirigidos por Alegre y la cautela de los locales con el resultado en el bolsillo. Pocas chances para empatar tuvo Tigre, tan solo algunos intentos de Matías Pérez García por encontrar un hueco para esa lejana igualdad y el voluntarismo de Nahuelpán en soledad, no alcanzaron para lograrlo. La derrota se consumó en Rosario y todo lo que antaño se pudo lograr con buen juego pareció haber renunciado en la dura noche en el Coloso rosarino.

 

LA FICHA DEL PARTIDO

 

 

Redacción: Fernando Viale

Fotos: Carlos Borgonovo

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