TIGRE CAYÓ ANTE SAN LORENZO SIN MERECERLO

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TIGRE CAYÓ ANTE SAN LORENZO SIN MERECERLO

Ya lo había dicho Ricardo Caruso Lombardi en la semana al explicar su alejamiento. Tigre mereció en lo que va del torneo, más de lo que cosechó y el partido de este domingo, en la despedida del entrenador del público local, fue otra muestra clara.

El primer tiempo, si bien, San Lorenzo comenzó manejando la pelota, Tigre fue más punzante, especialmente por cuando Janson encaró y le ganó, muy seguido, el duelo a Angeleri y Caire a Paulo Díaz.

Centros y más centros que pusieron contra las cuerdas a los de Biaggio presagiaban que, tarde o temprano, la pelota iba a entrar y el Matador tomaría algo de oxígeno en su búsqueda por conseguir puntos y olvidarse de viejos fantasmas.

Navarro, el arquero visitante fue el gran culpable de que esto no ocurra. Él sólo sostuvo el cero en su arco y la chance de que San Lorenzo apostara a que le quede aunque sea una en el área de Crivelli.

Y eso ocurrió a los 38, cuando Díaz conectó por el segundo palo un centro de Belluschi a la salida de un tiro y la puso en un ángulo en el primer franco que tuvo el Ciclón en el primer tiempo. El 0-1 era injusto y los nervios se adueñaron del José Dellagiovanna.

Tigre perdió precisión y peso en ataque, hasta que en el minuto 44, cuando la gente homenajeaba a los 44 marinos del submarino ARA San Juan, llegó un centro desde la izquierda que Janson mandó al fondo del arco. 1 a 1 y a los vestuarios para reorganizarse y, por fin, ir en busca de tres puntos, más que merecidos desde hace varios partidos.

Sin embargo, el segundo tiempo se tiñó de desprolijidad y confusión. Sin profundidad el Matador no pudo imponer condiciones como en la primera etapa y, para colmo, a los nueve, Cerutti puso el segundo para San Lorenzo.

Los nervios definitivamente tomaron el control de Tigre, San Lorenzo renunció a atacar y dejó que el reloj corra. Los de Caruso Lombardi nunca encontraron la calma y la frialdad para pensar cómo alcanzar la igualdad. Para colmo, Navarro una y otra vez evitó la caída de su arco.

Tigre terminó jugando con tres centrodelanteros, dos enganches más dos bien abiertos. No hubo caso. Ni siquiera que Echenique haga caso a los reclamos por una polémica mano ya en tiempo de descuento. Fue derrota 2 a 1.

Otra vez Tigre cosechó menos de lo que mereció. El viento no cambió, por lo menos, en la fecha 11.

 

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